
Da escalofríos la desfachatez con la que el Gobernador se gasta el dinero de los guanajuatenses en cenas VIP, como la del jueves pasado en el ex convento de San Hipólito, en el Centro Histórico del Distrito Federal (foto), donde le dio de cenar a 450 distinguidas "celebridades" pato encacahuatado con xoconoxtle en almíbar, acompañado de los mejores vinos importados, casi 200 botellas para sus invitados, entre ellos pocos originarios del estado.
Se le olvida que acá en Guanajuato 168 mil familias no tenían qué comer esa noche, ni a la mañana siguiente, según cifras dadas a conocer por el propio delegado de la Secretaría de Desarrollo Social, Jorge Carlos Obregón Serrano.
Pero difícilmente esas frías cifras pasaron por la cabeza del señor Oliva al degustar su plato caliente de taquitos de tantarrias y charales con guacamayo.
Resulta desesperante ver pues, cómo se siguen planeando banquetes para unos cuántos y se le niega bocado a 872 mil guanajuatenses que integran esas 168 mil familias en pobreza extrema del estado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Agradezco de antemano sus comentarios