![]() |
| Cartoon: Ángel de la Independencia, CDMX. |
En una de mis primeras visitas, me encontré a la salida del aeropuerto
con un servicio de taxis paralelo, cuando aún nadie pensaba en Uber, Cabify ni
cosa que se le parezca.
Simplemente dos tipos me ofrecieron trasladarme a mi
destino en un vehículo que parecía un taxi. Por suerte, llegué a mi destino con
bien y lo cuento ahora, pero reconozco que tomé un riesgo innecesario e
imprudente.
Es la ciudad de México a la que, en mi opinión, el centralismo ha
convertido en un monstruo. Un Godzilla cada vez más inquieto y amenazador para
nuestro país. Una cosa es tan segura como el sol de todos los días: Si la
Ciudad de México no está bien, el país tampoco lo estará. Esto aplica para
todos sus estados.
Pese a contar con unos 112 millones de habitantes, repartidos a lo largo y
ancho del territorio de 2 millones de kilómetros cuadrados, la metrópoli-de aproximadamente 20
millones- funge generalmente como su reflejo ante los medios internacionales.
He leído críticas demoledoras al respecto, no de ahora sino de hace tiempo.
La Ciudad en los próximos dos años tendrá su propia constitución local y
ya hay pugnas. También se está hundiendo, pues está asentada en la antigua,
lacustre, Tenochtitlán. Y ante la desmedida contaminación atmosférica está
siendo reforzado el programa Hoy No Circula, símbolo de una ciudad que no hace
mucho priorizaba al automóvil sobre el peatón.
En fin, esto ha sido a grosso modo la actual Ciudad de México en esta
entrada.
¿Qué pasa? Sucede que Godzilla se está moviendo. Despierta o se reacomoda.
Una de estas dos influirá al país entero.
Entradas relacionadas

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Agradezco de antemano sus comentarios