martes, 13 de septiembre de 2016

Pinceladas: El bulevar de los sueños rotos

En algunos tramos, bulevar López Mateos ofrece modernidad.
En algunos tramos, el bulevar López Mateos luce abandono.

El primer eje vial de la ciudad de León, el bulevar Adolfo López Mateos, fue construido en 1963, en plena coyuntura política autoritaria y debe su nombre al presidente mexicano en turno. En aquellos años, era nuestro país tan anti democrático tal como China lo es actualmente. De hecho, en cada ciudad o pueblo hay por lo menos una calle con ese mismo nombre.

En León, dicho bulevar se construyó a partir de la desaparición de las angostas calles Morelos y Manuel Acuña, en el centro, que fueron ampliadas; representa la actitud de los leoneses y de su ciudad, de siempre estar reinventándose y nunca detenerse, pese a todos los obstáculos que se presenten.



Panorámicas del inicio del bulevar López Mateos (1964)


Este también ocupa hoy el lugar del antiguo trazo de la carretera Panamericana 45, en su trayecto por la ciudad, por lo cual prácticamente la divide.

A vuelo de pájaro, el eje en su mayor longitud es de oriente a poniente; aunque por la topografía se torna de norte a sur, a la altura del centro de la urbe. Debido a ello, existen las tres denominaciones oficialmente, bulevar López Mateos Oriente, Poniente y Norte.

Con una extensión de unos 15 kilómetros de largo y al menos 40 metros de ancho, actualmente dos distribuidores viales son principio y fin de la rúa, el llamado Juan Pablo II y el Benito Juárez, el cual está a punto de ser concluido.

El bulevar López Mateos cambia de nombre pasando el distribuidor vial Juan Pablo II, para llamarse bulevar Aeropuerto y en algunos tramos-como toda la ciudad de León en general- parece Toronto, por sus impecables construcciones y reluciente limpieza, pero en otros parece Detroit, por su decadencia, basura y grafiti que las autoridades son incapaces de detener.

En los últimos años, ha sido notable la construcción de nuevos hoteles y empresas de servicios en el área adyacente al conjunto Poliforum, por  ejemplo, por el auge en convenciones y exposiciones.

Sin embargo, en las inmediaciones del centro de la ciudad, proliferan los comercios cerrados y pintarrajados con grafiti, por lo cual ofrece un mal aspecto a propios y extraños.

Incluso un amplio terreno propiedad del gobierno del Estado, el cual está actualmente en venta, en la esquina con la calle Mérida ofrece una triste imagen. Ahí iba a construirse una torre de 23 pisos, que finalmente frustró su proyecto. Es en este tramo, comprendido de la calle Mérida hasta unas seis cuadras más de la acera norte, con dirección al centro, que es más evidente el abandono.

Entonces, para muchos emprendedores, este ha sido el bulevar de los sueños rotos.

Y en definitiva, el bulevar López Mateos no es el único, pues existen otras vialidades incluso más grandes, pero sigue siendo el principal eje vial de León, en donde se enseñorea el automóvil, así como por la máxima inmobiliaria que indica primero ubicación, después ubicación y por último ubicación.

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