miércoles, 21 de febrero de 2018

País:¿Dónde está el piloto? ¿Y la salida de emergencia? 1ra Parte


En este proceso electoral, con miras a la elección presidencial y la renovación del Congreso, 11 gubernaturas y otros miles de cargos públicos, todos están murmurando, hablando e incluso gritando-aquí y en otras partes del orbe- y, sin embargo, no escucho lo que dicen. Sólo los ecos de mi mente.

Estos son algunos:

Si México fuese un avión en ruta, con los protocolos actuales, la tripulación ya habría buscado un aterrizaje de emergencia al escuchar al pasajero John Ackerman, académico de la Universidad Nacional y filial del izquierdista López Obrador expresar que, si no ganara éste, en su tercer intento, habrá “chingadazos”. Lo que significa, de acuerdo a la Real Academia, golpes fuertes.

Por cierto, a Ackerman se lo ha relacionado con un contacto ruso, con el objetivo de intervenir en el proceso electoral, tal como sucedió en la elección de EE.UU. y en el Brexit.

Según el español Antonio Solá, estratega en comunicación política y quien en 2006 habría “inventado” la frase “peligro para México”, el izquierdista López ya no lo es. Quizá debido a que en esta campaña trabaja para él.

Es que solo han transcurrido doce años y no es creíble Solá: O no era un peligro antes y tampoco lo es hoy. O sigue siendo un peligro.

En 2006, él y sus simpatizantes ocuparon durante meses el Paseo de la Reforma, la avenida más importante de la capital y el país estuvo a punto de un colapso institucional. Las reyertas en el recinto legislativo fueron épicas, en tanto que la toma de protesta de Felipe Calderón, el ganador, fue entre gritos y aspavientos. Un rifirrafe, pues, como dicen en España.

En el proceso 2012, no fue competitivo y éste se llevó a cabo de manera tersa. Y en este año, López Obrador sigue siendo el mismo del 2006, por lo visto en su reciente escaramuza en contra de los intelectuales Jesús Silva Herzog Márquez y Enrique Krauze: llamó al primero “conservador” y "de derecha",-como si fuesen grandes insultos- además de “miembro de la mafia del poder”, lo cual sí es un infundio. Dicho lo cual, ha servido para acotar que López se considera orgullosamente de izquierda radical.

Este es un tuit referente al tema.





(Continuará...)

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