jueves, 9 de mayo de 2019

País: gobierno recibe a Kicillof como celebridad

Mario Delgado, jefe de diputados del oficialismo y Axel Kicillof.

El gobierno de México ha proclamado no sólo su rechazo al neoliberalismo, sino incluso su muerte, lo cual anunció el presidente López Obrador desde el día de su toma de protesta.

El modelo neoliberal significa mínima o nula intervención del Estado en la economía, siendo los mercados quienes la regulen, en medio de la libertad individual de los ciudadanos.

Se implemen en el país a partir de 1985, luego de dos períodos presidenciales nacionalistas, populistas y demagógicos consecutivos, como fueron los de Luis Echeverría y José López Portillo, quienes gobernaron de 1970 a 1982 y dejaron una profunda crisis financiera, con una deuda externa monstruosa, mega devaluación de la moneda y la banca estatizada.

Pese a ello, ahora, convenientemente, el Presidente y sus huestes políticas esparcen la connotación negativa del concepto neoliberal, en un país cuya población o no tiene memoria o está muy poco ilustrada sobre el tema.

Sin embargo, lo que sí continuaría este gobierno, aparentemente, a diferencia de los años setenta, es con la ortodoxia económica, que prometió; esto significa que no se endeudaría alegremente, tratando de cuidar que no haya déficit excesivo y respetaría la autonomía del Banco de México.

Dicho lo anterior, el gobierno, a 10 meses de haber ganado la elección, está buscando alternativas al neoliberalismo, según lo ha manifestado Mario Delgado, jefe de los diputados de la coalición mayoritaria gobernante, en la recepción al argentino Axel Kicillof, ex ministro de Economía del gobierno de Cristina Kirchner.

El tour Kicillof ha incluido, además, las secretarías de Economía, Trabajo, Función Pública, así como el Senado, donde fue recibido calurosamente por sus titulares.

También, el argentino hizo escala en la Universidad Nacional Autónoma de México y en el programa de televisión restringida de Carmen Aristegui, convertida ahora en vocera de la llamada cuarta transformación. (Risas mías ahora.)

Lejos están sus interlocutores de saber que Kicillof, en su país, genera más rechazo que aprobación.

Basta leer las repercusiones que tiene su cuenta de Twitter, en donde la gran mayoría son insultos que recibe debido a su desastrosa gestión económica, que a tres años de su salida, aún padece el país sudamericano.

En suma, Kicillof, hoy diputado, vino a hacer campaña para su jefa, Cristina Kirchner quien, pese a ser imputada por corrupción, podría presentarse a las elecciones presidenciales argentinas, previstas para el mes de octubre de este año.

Entradas relacionadas
Mundo: Inversores ven riesgos sobre México y optimismo hacia Brasil

Mundo: muerto, fiscal argentino que sabía demasiado
País: encuentros cercanos con la Argentina

Estos son tuits referentes al tema.







No hay comentarios:

Publicar un comentario

Agradezco de antemano sus comentarios