El español Pablo Iglesias, 47, que en su día ha sido hasta vicepresidente del país ibérico, aunque ahora el partido político que fundó, Podemos, está a punto de perder el registro por la huida de votantes, mantiene su activismo por las causas de la izquierda anacrónica y ha viajado a Cuba, aunque en primera clase, para solidarizarse con el difícil momento que vive la isla. La precariedad es total para los nativos.
Incluso el movimiento al socialismo 4T de México ha dado a Iglesias cuantiosos recursos económicos para seguir haciendo su turismo ideológico.
Aunque está siendo severamente criticado porque en su estancia en La Habana se hospedó en un hotel de 5 estrellas, el Gran Meliá, exclusivo para extranjeros y el único que cuenta con su propia fuente de energía eléctrica, justo en el día de otro de los grandes apagones generales de Cuba.
Por su parte, Greta Thunberg ha viajado a Cuba junto a un grupo burgués europeo VIP con los mismos objetivos de Iglesias, aparentemente, para respaldar al régimen que está en un punto crítico de su supervivencia.
Muy lejos en el tiempo, pero muy actuales para la ocasión, son los comentarios escritos por Mario Vargas Llosa, para el prólogo del segundo libro sobre Cuba, intitulado "Fabricantes de Miseria" de su hijo Álvaro Vargas Llosa, junto a Plinio Apuleyo Mendoza y Carlos Alberto Montaner.
Aquí un extracto: "Como sus padres, los jóvenes idiotas guardan intacto el mito–y el póster–del Che Guevara, pero seguramente la revolución cubana no tiene el mismo significado que tuvo para los idiotas de la generación anterior. Es natural, pues el asalto al Cuartel Moncada, la leyenda de Granma, de la Sierra Maestra y la llegada de los barbudos a La Habana son casos que quienes entonces eran jóvenes siguieron paso a paso y guardan sobre estos episodios recuerdos subliminales, mientras que para sus hijos son algo así como cuentos de hadas, sucesos ocurridos antes de su nacimiento."
Aquí otro extracto: "La visión de nuestro querido idiota es otra. Ve la riqueza como una tarta que basta repartir bien para acabar con la pobreza. (Fidel) Castro lo hizo: repartió lo que había en Cuba y, con excepción de la burocracia dirigente que tiene toda clase de privilegios, los cubanos de la isla se volvieron pobres todos. Sus penurias, sus cartillas de racionamiento y hasta los autos de algunos afortunados tienen más de cuarenta y cinco años. La prostitución es el medio desesperado de un gran número de muchachas. El mercado negro es el recurso rey para obtener artículos de primera necesidad. Lo dijo muy bien Carlos Franqui:'Para sobrevivir hay que robar, mentir, ser vago, tener doble cara e incluso prostituirse'. Bella conquista,¡viva la igualdad!"
Video sobre el español Pablo Iglesias en Cuba, hace unas horas.

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