En doce años de falaz alternancia:
Fox no acabó con las tepocatas
Pero sí con la mexicana esperanza
(Y él, deschavetado, convirtióse en otro Walter Mercado).
Con la influenza y su narcoguerra;
Aunque el ‘espurio’ dice “ha sido un honor”.
El horror: regresan los emisarios del pasado,
Y con ellos Quique, el jinete sin cabeza;
Ahora sí –literal- dice cada mexicano: Dios me agarre
confesado.


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