lunes, 22 de octubre de 2012

El país de la transición infinita

Gordillo (SNTE) ha visto pasar a cinco presidentes y sigue firme.

Acción Nacional, en los estertores de su función como partido oficial durante los últimos doce años, cuyo mandato termina el 30 de noviembre, mantiene al aire desde hace dos meses un mensaje radial, que versa sobre la transición en México que, dice una voz, ‘no ha concluido’, e invita a los interesados en enviar propuestas a una dirección web de ese instituto político.

Acorde al diccionario de la Real Academia Española, transición significa pasar más o menos rápido de un estado de ser a otro distinto.

Supongo que la hilaridad y la depresión se alternan en el estado de ánimo de los ciudadanos independientes al escuchar tal mensaje.  Al menos a mí me sucede así.

El predominio de los monopolios y el sindicalismo con sus sempiternos líderes son las expresiones más acabadas de que la transición mexicana resulta ser una falacia.

La misma iniciativa de reforma laboral que ahora se discute en el Senado,obedece a que la ley vigente en la materia tiene 42 años sin ninguna modificación, ni siquiera en una coma u otro signo de puntuación. Eso significa que varias generaciones de mexicanos han iniciado y terminado su vida laboral con la misma ley anquilosada y obsoleta.

De ésta manera, aunque suena a contrasentido, éste es el país de la transición infinita.
Acaso por eso, existe la expresión como México no hay dos.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Agradezco de antemano sus comentarios