viernes, 11 de abril de 2014

Monopolios en telecomunicaciones 'noquean' a mexicanos


En los 80´s del siglo XX sólo había dos opciones de ver televisión, Televisa y el canal 13, oficial. Así que nos tuvimos que resignar a elegir entre Raúl Velasco, con su aburrido programa Siempre en Domingo-por hartazgo el público lo renombró como Raúl Delasco y  a su programa Siempre lo Mismo- o el soporífero Sábados con Saldaña en el canal 13. Por suerte hemos sobrevivido, un milagro.

En los 90´s el gobierno vendió la televisora oficial y nació Televisión Azteca, cuya novedad para los televidentes duró lo mismo que una pompa de jabón y así seguimos hasta hoy, en el 2014, con sólo dos opciones en tv abierta.

Por suerte, otra vez, en esa década la televisión restringida llegó con fuerza pero los tentáculos de Televisa se pusieron en operación para apoderarse del mercado. El nombre del juego se llama monopolio.
O también, como el nuevo Instituto Federal de Telecomunicaciones lo ha dictaminado: Preponderancia.

En cuanto a las frecuencias de Radio, Televisa también parece dominar el espectro con las cadenas Radiorama y Radio Fórmula, entre otras, aunque hay más diversidad y competencia.

Por su parte, el imperio de la telefonía fija y móvil de Carlos Slim también ha sido dictaminado como preponderante por el IFETEL.

The Economist acaba de publicar un estudio en donde indica que los servicios de América Móvil, propiedad de Slim, son caros y escasos, por lo cual México está rezagado en banda ancha y penetración del mercado de telefonía.

Por ejemplo, la velocidad de descarga promedio de Internet en el país es de 5 megabits por segundo, el más lento de la lista de países miembros de la OCDE, mientras que en Corea del Sur es de 75 mbps.
En penetración del mercado de telefonía, México tiene uno de los porcentajes más bajos de Latinoamérica. Y en cuanto al precio, de los más altos.

Debido a ello, los preponderantes Televisa y Telmex, enfrentados entre sí para participar en el negocio del contrincante, mantienen a los consumidores en la lona. Y no parece haber pronta solución en el horizonte, pues cada resolución del IFETEL, está siendo convertida en un litigio por ambas empresas.

El nombre del juego sigue siendo, como siempre, monopolio. Por los siglos de los siglos, amén.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Agradezco de antemano sus comentarios