El periódico británico The Economist ha publicado en su nueva edición, como uno de sus principales temas a nivel global 'México ataca a los jueces'.
Esta es la traducción completa del artículo intitulado "el gobierno de México está asfixiando el Estado de Derecho".
"A primera vista, Claudia Sheinbaum ha tenido un año excelente. Obtuvo una victoria aplastante en junio de 2024. Asumió la presidencia de México en octubre y ha gozado de altísimos índices de aprobación desde entonces. Ha recibido elogios por su hábil manejo de la beligerancia comercial de Donald Trump. Sus políticas de seguridad, que priorizan una mejor labor de inteligencia e investigación representan una mejora con respecto a las de su predecesor y mentor, Andrés Manuel López Obrador.
Pero la señora Sheinbaum está a punto de implementar la peor y más peligrosa idea de López Obrador: una reforma populista y radical del sistema de justicia mexicano que socavará el Estado de Derecho, perjudicando las perspectivas económicas del país y debilitando su joven democracia.
El 1 de junio, los mexicanos votarán en la primera de dos rondas electorales para reemplazar al Poder Judicial de arriba abajo.
Todos los jueces del país serán elegidos por voto popular, desde los magistrados locales de bajo rango hasta los que ocupan puestos en la Suprema Corte y los poderosos tribunales electorales.
El antiguo sistema de exámenes, nominaciones y nombramientos ha sido desechado.
Sólo unas pocas democracias (como Estados Unidos) eligen jueces.
México será el único país que los elige a todos. Es una idea pésima.
Se supone que los jueces deben hacer cumplir la ley con imparcialidad. Responder a los votantes los hace más propensos a defender sólo las leyes populares.
Se supone que los jueces son expertos en Derecho. El nuevo proceso de selección de México sólo requiere un título en derecho, calificaciones adecuadas y la disposición a someterse al nuevo sistema.
Muchos jueces actuales no se presentan, cediendo así el Poder a novatos y partidistas.
Décadas de conocimiento institucional y claridad jurídica se están desperdiciando.
El voto politizará los tribunales, poniendo en tela de juicio la neutralidad de sus fallos.
También hará que los tribunales sean una restricción menos efectiva para los políticos.
Esto es particularmente peligroso en México, donde Morena, el partido gobernante fundado por López Obrador en 2011 se ha convertido en la fuerza política suprema.
Habiendo ganado por primera vez el Poder en 2018, Morena y sus aliados tienen mayorías en ambas Cámaras del Congreso.
Controla la mayoría de las legislaturas estatales. Ha desmantelado sistemáticamente los pesos y contrapesos, debilitando o eliminando a la mayoría de los reguladores independientes en México.
Cada vez más, Morena se parece al Partido Revolucionario Institucional, que gobernó México durante siete décadas, hasta el año 2000.
Los tribunales eran el mayor freno al poder de Morena, derribando varias de sus políticas emblemáticas en los últimos años. Ya no.
El don del mazo
Para empeorar las cosas, Morena tiene influencias en el proceso de selección de jueces. Controlaba 2 de las 3 comisiones de la selección de candidatos judiciales.
Se prevé una baja participación, lo que significa que los partidarios que acudan probablemente sean aquellos movilizados por el partido.
Esto prácticamente garantiza la elección de los favoritos de Morena.
Un nuevo tribunal disciplinario, que se elegirá en las mismas listas afines a Morena, ayudará al partido a mantener a raya a los nuevos jueces.
El nuevo sistema no sólo acelerará el retroceso de México hacia un sistema unipartidista de facto. También es un regalo para los gángsteres, que ya amenazan y matan a los jueces que no cooperan.
Las elecciones judiciales facilitarán a los capos de la droga la influencia en los tribunales, decidiendo quiénes pueden postularse en las localidades donde tienen fuerza y movilizando el voto. Probablemente presenten sus propios candidatos, como ya lo hacen en las elecciones locales.
El Estado de Derecho es esencial para la democracia.
También sustenta la prosperidad.
Las empresas privadas no construirán fábricas en México si creen que los tribunales no harán valer sus derechos.
La inversión ya está disminuyendo.
Es más, el Poder Judicial electo podría constituir una violación al tratado de Libre Comercio de México con Estados Unidos y Canadá.
Esto agrava el peligro para la economía mexicana, basada en la exportación, que ya se encuentra bajo ataque por parte de Donald Trump.
La señora Sheinbaum no ha mostrado ninguna indicación para cambiar de rumbo: impulsó la legislación e implementación en octubre.
Mejorar el proceso para la segunda vuelta de las elecciones judiciales previstas para 2027 sería una mera maniobra de ajuste. Alguna vez tuvo fama de pragmática.
Quizás sea recordada como la líder que desmembró el Estado de Derecho en México."

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