sábado, 7 de febrero de 2015

País: 'Justicia canina'


La travesura de un perro, en el justo momento y a la vista de todos, ha servido para el solaz disfrute de los ciudadanos en México-atribulado país en el cual la confianza hacia los políticos está en su nivel más bajo- tanto así que las redes sociales y los principales portales de Internet la han difundido.

Cuando el alcalde de Guadalajara, Ramiro Hernández (PRI), se encontraba rindiendo pleitesía a su ego, tomando la palabra para dar un elaborado discurso auto elogioso y del gobernador del estado de Jalisco, Aristóteles Sandoval, de su mismo partido político, quien se encontraba adjunto a él, un perro lo orinaba.

Aunque en este país que le orine un perro significa el cenit de la mala suerte, haciendo de tripas corazón-nunca mejor dicho-, el alcalde Hernández  ha enviado un tuit, horas después del jocoso incidente, expresando que hasta los animales son atendidos diligentemente por su gobierno.

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