![]() |
| Presidente Peña con José Antonio Meade (izq.) |
Unos le llaman
apertura pero, en lo personal, lo percibo como bálsamo de supervivencia, en el
inminente inicio del proceso electoral 2018.
Y es que el
gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI) nominará como candidato a
la presidencia al ministro de Hacienda, economista del Instituto Tecnológico Autónomo de México José
Antonio Meade, no militante e identificado más con el Partido Acción Nacional
(PAN), en donde comenzaría su incursión en la función pública de alto nivel.
Con
calculadora en mano, el presidente Peña y su cercano colaborador Luis Videgaray,
de quien muchos afirman es quien realmente gobierna, resolvieron que es
el único que puede parar su caída libre en la aceptación del electorado.
De acuerdo a
las encuestas, 52% de los mexicanos rechazan al PRI y afirman categóricamente
que no votarían por ese partido.
En contraste,
partidos de oposición como el PAN y el Partido de la Revolución Democrática
(PRD), quienes junto con el partido Movimiento Ciudadano planean una posible
coalición, gobiernan holgadamente más de la mitad de la población del país.
Aunque con todo y su buena imagen, Meade ha comenzado a recibir inusuales fuertes críticas, como la de la Revista Proceso, que ha publicado que, junto con sus familiares y socios tiene una millonaria empresa, la cual ha mantenido en secreto pues sólo ha declarado sus ingresos como funcionario.
La contienda electoral presidencial apenas comienza. Promete ser de pronóstico reservado y dejar sin aliento al país.
Entradas relacionadas
País: Planean Frente Amplio Opositor
Bloomberg: ¿Ahogará tsunami de la corrupción reformas de México?

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Agradezco de antemano sus comentarios